MIA

Como os contamos en el post anteriornuestras vidas han dado un giro de 360º. Yo misma me encuentro al otro lado del Océano Pacífico y después de dos semanas de adaptación, creo que ya puedo empezar a decir que me siento contenta e ilusionada por todas las cosas nuevas que viviré durante mi estancia en Seattle.

Ahora, mi día a día está lleno de momentos de creatividad ¡así que no me puedo quejar! Estar a cargo de cuatro criaturas de entre 2 meses y 8 años de edad me llena de oportunidades para experimentar cientos de manualidades, DIY y muchas otras actividades. Creo que nunca había cotilleado tantos blogs de manualidades como en estas últimas semanas. Os puedo asegurar que cada noche cumplo con mis deberes y me lanzo a la búsqueda de algo creativo para hacer en los ratos muertos que tengo con los peques. Quizás pronto añadimos un apartado en el Blog para daros un feedback sobre las actividades que más me han gustado o que más han triunfado.

Hoy hemos celebrado el octavo cumpleaños de la niña mayor de la família con la que convivo. Y como no, no podía faltar un regalo handmade para este día tan especial. Os presento a Mia: su color favorito es el violeta, le gusta leer, investigar, las acrobacias y siempre tiene respuestas para todo.

¡Felicidades Mia!

Anuncios

Muñecas Personalizadas

Llevamos unos meses trabajando en un proyecto nuevo y al fin hoy podemos sacarlo a la luz. Se trata ni más ni menos de nuestra nueva colección de muñecas. Unas muñecas muuuuuy especiales y es que cada una de ellas está hecha con detalles únicos y exclusivos, basándose en la persona a la que van dirigidas, es decir, ¡100%personalizadas!

Desde que aprendimos a hacer crochet, intentamos tener siempre un regalito listo con el que sorprender a nuestras amistades. Un día, mientras buscábamos inspiración en Youtube, encontramos un tutorial de Lanas y Ovillos con el que aprendimos a hacer estas muñecas tan simpáticas. Lo mejor es que una vez hecho el cuerpo de la muñeca podemos añadirle todos los complementos que nos gusten: vestidos intercambiables, alas, pelo largo, pelo corto, coletas… en fin, todo lo que una pueda imaginar. Estas tres muñecas que veis son ejemplos de los diseños que hemos creado para nuestras amigas.

Júlia es peliroja y le encanta el color naranja.

Elisenda es la reina de las mariposas.

Marta está siempre alegre, con su peinado de corte francés.

Fué así pues como surgió la idea de añadir a nuestro catálogo la opción de hacer muñecas personalizadas por encargo. Es decir, nos escrivís detallándonos cómo quereís vuestra muñeca y en una semana la tenemos lista. Se puede escoger el color de pelo, el estilo de peinado, el color del vestido y los complemetos a añadir. Solo teneis que decirnos la muñeca que teneis en mente y nosotras la haremos posible. 

Marynoshka

Después de tres años haciendo amigurumis, al fin me he atrevido a hacer un amigurumi propio. Es decir, uno con el que bien orgullosa puedo decir que no he seguido ningún tutorial ni patrón, aunque si he cojido ideas de varios de ellos. Mi hermana siempre me insistía en que ya era hora de que me atreviera a hacer algún patrón por mi cuenta. Sin embargo, yo nunca me atrevía, pero llevaba tiempo con una idea en mente: Quería hacer una Matryoshka para sorprender a una amiga, y como no encontré ningún tutorial que me convenciese ¡me lanzé a la aventura!

Es así como ha nacido Marynoshka, la muñeca rusa hecha especialmente para mi amiga Clara. Una amante de Rusia y de todo lo relacionado con el Russki. Clara tuvo la gracia de bautizarla con este nombre (Matryoshka + Marina = Marynoshka). Ella dice que la cara de la muñeca es totalmente igualita a mí, y yo me lo tomo como un cumplido, ya que la idea es que siempre tenga la muñeca cerca, para acordarse de mí y de mis buenas lecciones… Y más ahora que me abandona para volverse a París, una ciudad que la tiene atrapada – Ploja -.

Lo que más me ha gustado de hacer la muñeca, es tener que improvisar los aumentos y las disminuciones para obtener diferentes resultados. Por ejemplo, haciendo una vuelta de disminuciones seguida de otras vueltas con aumentos graduales, es como he conseguido el efecto curvado en el cuerpo, y haciendo el doble de aumentos en cada muñeca, me ha permitido que dentro de ella cupiera otra igualita, con suficiente espacio para no quedar comprimida.

Et voilà! De una muñeca… salen tres.

Muñecos y Sonajeros

Hará ya un par de meses, empecé mi aventura por el mundo de las creaciones para bebés. Algunas de mis amigas han tenido su primer y segundo hijo o hija, ello me animó a probar algunos tutoriales nuevos para hacerles un regalo bien especial. He de reconocer que como siempre, los primeros intentos no fueron los mejores, pero si a los que dediqué más empeño y tiempo.

Para empezar, me inicié con un chupete a croché, siguiendo el tutorial de Tejiendo Perú. El resultado fué bastante bueno, ya que los pasos estan muy bien explicados y su tamaño pequeño hace que en menos de una hora ya puedas tenerlo listo. No obstante, fué aquí donde aprendí la importancia de la seguridad a la hora de hacer muñecos para los más pequeños. Y es que quise añadirle al chupete un cascabel decorativo, pero al coserlo por fuera resultó potencialmente peligroso, puesto que si se desprende el bebé podría tragarselo. Es por ello que os recomiendo que los cascabeles siempre los pongais dentro del muñeco, evitando así posibles peligros.

Mi segunda creación fué un muñeco dormilón, siguiendo el tutorial de Lanas y Ovillos. Este me llevó más tiempo, pero hacerlo no fué muy complicado. Para mi primer dormilón, el primer error que cometí fué usar lana 100% acrílica, lo que hizo que el resultado no quedara tan bonito. El detalle de los ojos tampoco terminaba de dominarlo y los brazos me quedaron algo más largos de lo debido. Por ello, en los siguientes dormilones, he usado lana 100% o 60% merino, y también he preferido no hacer los brazos, ya que creo que es mejor para que el bebé pueda arrimarse mientras duerme.

Por último, me atreví a probar con un sonajero en forma de oso, siguiendo otro tutorial de Lanas y Ovillos. El resultado me gustó mucho, pero hacerlo me llevó bastante más tiempo, ya que los detalles de las orejas, la boca y los ojos son bastante entretenidos. Al final, decidí hacerle algunos cambios al diseño. Por ejemplo, la cabeza me parecía un poco pequeña, así que añadí una vuelta más de aumentos para que quedase algo más grande, y los ojos he preferido hacerlos sin el añadido de la redonda, ya que no terminaba de convencerme.

Los resultados finales de algunos de estos experimentos podéis juzgarlos vosotros mismos visitando la tienda Amànima. Ya que ahora forman parte de nuestra colección para bebé. Colección que por ahora está integrada por muñecos y sonajeros, pero que más adelante queremos ampliar con gorritos, peúcos y otros elementos con los que hacer Kits para regalo.

Mussol Català

Estas navidades, entre regalos y sorpresas, me inspiré para hacer tres pequeños búhos. Siguiendo con mi línea, usé un tutorial de Lanas y Ovillos pero esta vez con algunas variaciones. Para lograr un resultado diferente, intercalé dos colores y añadí alguna que otra vuelta, consiguiendo un resultado único, como podéis apreciar en la foto que sigue. También añadí unas pegatinas grandes para los ojos y un pico de fieltro blanco.

El por qué de este búho es bien simple. Me encargaron unos banderines a crochet con los colores de Cataluña, pero pensé que un banderín quedaría demasiado simple, y como me encantan los muñequitos… ¡decidí convertir los banderines en búhos! Además, resulta que el búho es un elemento famoso en el carnaval de Solsona, por lo que podría decirse que este amigurumi está inspirado en el Xut, el búho de Solsona.

Estos tres pequeños búhos ya han salido a volar, uno de ellos está bien feliz, colgado en un coche, viajando y descubriendo mundo.

Para empezar: Un patrón para tejer un monstruito

Los inicios nunca son fáciles, a veces necesitas repetir un mismo punto o patrón para dominarlo y el resultado no siempre es el esperado. Por ello es que los monstruitos fueron mi mejor vía para ir mejorando la técnica e ir aprendiendo puntos. Al ser pequeños, fáciles de hacer y divertidos, el equivocarme o descontarme no me desmotivaba, puesto que en un par de horas podía tener un gracioso monstruo.

Los primeros puntos que necesitarás aprender son: el anillo mágico, la cadeneta, los aumentos, el punto medio o el punto bajo y las disminuciones. Todos ellos puedes aprender a hacerlos aquí. Además, estos otros blogs me han resultado útiles para guiarme en mis primeros pasos con el amigurumi: Little Landia y Mientras Cuchufleta Duerme. Un último consejo es que, para evitarte quebraderos de cabeza cuando te toque distinguir entre el comienzo y el final de una vuelta, uses un pequeño hilo de un color diferente al que estás usando para tejer y lo enebres en la base del último punto. Así te servirá de marcador.

El patrón para hacer este monstruito es bien sencillo:

– Primera vuelta: Un anillo de 6 puntos.

– Segunda vuelta: 1 aumento en cada punto (12 puntos en total)

– Tercera vuelta: 1 punto bajo i 1 aumento (18 puntos).

– Cuarta vuelta: 2 puntos bajos y 1 aumento (24 puntos).

– Vuelta 3 hasta la 18: 1 punto bajo en cada punto (24 puntos en cada vuelta). Si haces más vueltas el monstruito te quedará más alargado.

– Cose la boca.

– Vuelta 19: Para el cierre existen dos variantes; la primera consiste en una vuelta básica de 24 puntos bajos y la segunda en una vuelta haciendo tres puntos en cada agujero. Con la primera opción consigues un resultado como el de la imagen, mientras que con la segunda opción consigues dar un efecto de falda.

– Vuelta 20: puntos bajos y 1 disminución (18 puntos).

– Vuelta 21: 1 punto bajo y 1 disminución (12 puntos).

– Rellena con algodón.

– Vuelta 22: 6 disminuciones y cerrar con una cadeneta.

¡C’est fini!

Para los ojos yo uso unas pegatinas y utilizo el hilo del inicio para hacer un colgante con goma eva. Cada uno puede hacer las variaciones que quiera: haciendo menos aumentos (llegando solo a 18 puntos) conseguirás un monstruo más pequeño o, por el contrario, haciendo una vuelta más de 30 puntos (3 puntos bajos y 1 aumento), conseguirás que sea más grande. Para medir la largada del muñeco yo siempre lo comparo con la medida del dedo pulgar. A partir de ahí solo debes dar rienda suelta a tu imaginación e improvisar puntos para ver su efecto. Al fin y al cabo, al ser un mosntruo, si el resultado no es perfecto que más dá, ¡sólo le dará un efecto aún más monstruoso! 😉

¿Ya tienes un mosntruito? ¡Compártelo!

Mi primer Amigurumi

Mi primer encuentro con los hilos fué a través de estos monstruitos, hará ya más de 3 años. Justo al terminar la Universidad, el mundo del tiempo libre se abrió camino de nuevo en mi rutina. Por fin podía empezar a dedicar tiempo a todas aquellas cosas que siempre quise aprender pero nunca tuve tiempo para ello. Fue entonces cuando decidí apuntarme a un taller de amigurumis, una técnica japonesa para tejer pequeños muñecos.

Recuerdo muy bien aquel día, porque realmente sufrí. Por supuesto disfruté muchisimo con el resultado y aún hoy conservo mi primer monstruito, del que me enamoré al instante a pesar de no hacer más de 10 cm de alto -es el de tres ojos, color rosa, justo a la derecha de la foto-. No obstante, recuerdo que mis manos no conseguían entender como con una aguja de 3.5 mm podía ir entrelazando hilos hasta conseguir crear alguna forma decente. Fueron muchas las veces que tuve que deshacer y rehacer, empezar de nuevo, pedir ayuda a la tallerista… Pero mis manos tenían tantas ganas de crear un adorable monstruito que incluso me inventaba puntos diferentes, por no decir que simplemente hacía el punto al inrevés. Mi amiga Georgina, quien una vez más se animó a acompañarme en uno de mis antojos, fue testigo de todo este sufrimiento. Con nuestros dedos doloridos nos ibamos animando mutuamente para no desistir. Y gracias a ella el proceso se hizo más esperanzador, pues el ver que no era la única con problemas para dominar la aguja subía un poco los animos… ¡Con perdón, Geor!

A partir de aquel día no he parado en mi aventura por el mundo de los muñequitos. Tuve que valerme de varios tutoriales para recordar bien cómo hacer cada punto, estos también me sirvirieron para coger ideas y no perderme contando. No puedo decir que mis avances hayan sido milagrosos, aún hoy sigo encontrando muchas dificultades para improvisar y crear nuevas formas. Pero sí es cierto que son bastantes las personas que tienen algunas muestras de mis pinitos, y es que además de ser entretenido, los amigurumi son un gran detalle para sorprender a los que más quieres. Aunque a veces me pregunto si realmente apreciarán el esfuerzo y amor puesto en cada uno de mis muñecos, incluso en aquellos con menos suerte y no tan apuestos…

En fin, este post es solo el primero de muchos más que están por venir. Con cada post, no quiero más que animar a otras personas a aventurarse en el mundo de los hilos. Y a los que estas artimañas ya os quedan algo más lejos, solo os pido consejos para poder seguir mejorando día a día y muñeco a muñeco.

Ahora te toca a ti: ¿Cuál fue tu primer amigurumi?