Tutú

Cotilleando tutoriales en Youtube me enamoré de un nuevo proyecto, y es que el canal de Ayuama Crochet siempre me deja con ganas de coger el ganchillo y ponerme a hacer cosas nuevas. Esta vez, puse a prueba mis habilidades para lograr un hermoso vestido.

En general, cuando tejo me cuesta empezar proyectos que consistan en prendas de ropa. No se porque pero me da la sensación de que hacer un vestido o un jersey ocupa mucho tiempo y entonces me aburriré y no lo terminaré. Un ejemplo de ello es una manta que empecé hará un año, creo que no tengo ni la mitad hecha… ¡pero es que hay tantas otras cosas que quiero hacer!

Los proyectos que ocupan entre dos o tres semanas son mis preferidos. Supongo que soy demasiado impaciente y cuando empiezo algo ¡no puedo esperar a verlo terminado! Por este motivo el vestido tutú que Ayuama Crochet propone en su tutorial me va como anillo al dedo.

Este proyecto es bastante sencillo, en un principio simplemente has de ir repitiendo el punto abanico para hacer un top como este:

Después, ni tan solo necesitas saber coser, solo hacen falta nudos para sujetar las tiras de tela entre los huecos del top. Y para la espalda, una cinta basta para sujetar, ajustar y decorar el vestido.

Para la parte de arriba del vestido usé el hilo de algodón sintético que me sobró del bikini que hice para mi prima. No es un material de alta calidad pero se lava fácilmente y, teniendo en cuenta que los niños son los expertos de las manchas, me pareció buena idea aprovecharlo. Para la parte de abajo, compré una tela fácil de cortar y manejar, puesto que para poder hacer cientos de tiras y después anudarlas al vestido, usar un tejido delicado no sería nada práctico.

Quedría volver a ser niña para poder estrenar este vestido… ¡me encanta!

Cómo hacer una funda para tu móvil

¿Os acordáis del bolsito que tejí para mi madre? Pues con los hilos que sobraron se me ocurrió hacer una funda para el móvil y este fue el resultado.

¿No está mal, no?

Hacerla es muuuuuuy fácil. Seguí las instrucciones del tutorial de Bluü y para añadir un toque más personalizado hice lo siguiente:

– Cambié de color y tejí siete vueltas más de puntos rasos para conseguir el dobladillo de la entrada de la funda.

Añadí un hilo en la vuelta de cambio de color (justo donde se dobla la funda) y anudé un par de pompones en las puntas del hilo. Así se logra un cordón corredizo que le da un toque diferente a la funda. Hacer los pompones es sencillo, aunque al ser tan pequeños es un trabajo de chinos. Son los primeros pompones de este estilo que hago y para aprender a hacerlos seguí estas sencillas instrucciones.

¿A que parece fácil de hacer? Pues anímate porque cuando te pongas manos a la obra verás que en realidad es tan fácil como parece. Aunque si eres de las que te da pereza el ganchillo o se te enredan los hilos, siempre puedes pedir tu funda en nuestra tienda 😉

Muñecas Personalizadas

Llevamos unos meses trabajando en un proyecto nuevo y al fin hoy podemos sacarlo a la luz. Se trata ni más ni menos de nuestra nueva colección de muñecas. Unas muñecas muuuuuy especiales y es que cada una de ellas está hecha con detalles únicos y exclusivos, basándose en la persona a la que van dirigidas, es decir, ¡100%personalizadas!

Desde que aprendimos a hacer crochet, intentamos tener siempre un regalito listo con el que sorprender a nuestras amistades. Un día, mientras buscábamos inspiración en Youtube, encontramos un tutorial de Lanas y Ovillos con el que aprendimos a hacer estas muñecas tan simpáticas. Lo mejor es que una vez hecho el cuerpo de la muñeca podemos añadirle todos los complementos que nos gusten: vestidos intercambiables, alas, pelo largo, pelo corto, coletas… en fin, todo lo que una pueda imaginar. Estas tres muñecas que veis son ejemplos de los diseños que hemos creado para nuestras amigas.

Júlia es peliroja y le encanta el color naranja.

Elisenda es la reina de las mariposas.

Marta está siempre alegre, con su peinado de corte francés.

Fué así pues como surgió la idea de añadir a nuestro catálogo la opción de hacer muñecas personalizadas por encargo. Es decir, nos escrivís detallándonos cómo quereís vuestra muñeca y en una semana la tenemos lista. Se puede escoger el color de pelo, el estilo de peinado, el color del vestido y los complemetos a añadir. Solo teneis que decirnos la muñeca que teneis en mente y nosotras la haremos posible. 

Regalo para el día del padre: ¡Una corbata!

Ayer, día del padre, se nos ocurrió darle las gracias a nuestro papá por ser tan bueno con un pastel sin gluten y sin azúcar (quedó buenísimo), y con una corbata… ¡de ganchillo!

Es una labor muy sencilla de tejer, pues solo hay que seguir las líneas sin estar atenta a los aumentos, aunque reconozco que a veces resulta un poco pesado por su monotonía. Además, seguimos el patrón de Ohvillo pero con modificaciones, ya que usamos un hilo muy fino y si seguíamos al pie de la letra el patrón, la corbata nos quedaba muy estrecha.

Usamos dos ovillos de lana 100% acrílica, porque ya se sabe que las corbatas suelen mancharse de vino y luego hay que lavarlas 😉 Combinamos dos colores perlados, uno gris azulado y otro blanco, y el grosor del hilo era tan fino que tuvimos que tejerlo con un ganchillo del 4 (¡aunque en la etiqueta recomendaban el del 2!). Finalmente modificamos el patrón de Ohvillo de la siguiente manera:

– 11 cadenetas.

– 9 puntos bajos empezando en la tercera cadeneta a la izquierda del ganchillo.

– Girar + 1 cadeneta + 9 puntos bajos empezando en el tercer punto a la izquierda del ganchillo.

– Repetir hasta conseguir los 91 cm de largo.

– 1 cadeneta + 1 aumento en el tercer punto de la izquierda del ganchillo + 7 puntos bajos + 1 aumento (11 puntos en total)

– Girar + 1 cadeneta + 1 aumento en el tercer punto de la izquiera del ganchillo + 9 puntos bajos + 1 aumento (13 puntos en total)

– Girar + 1 cadeneta + 13 puntos bajos empezando en el tercer punto a la izquierda del ganchillo.

– Repetir hasta los 20 cm de largo y tejer dos lineas de color blanco.

– Continuar con el color gris y volver a cambiar al blanco a los 6 cm de largo.

– Repetir dos veces y acabar tejiendo con el color gris hasta conseguir una largada total de la corbata de 132 cm.

Para conseguir un final triangulado, lo que hicimos fue seguir el consejo del patrón de Ohvillo: Coser las puntas de la parte final de la corbata. Al principio intenté darle la forma triangular con unas cuantas disminuciones, pero creemos que el resultado final es mucho mejor si se cosen las puntas.

Tejer con un hilo tan fino no es sencillo y aún menos cuando incluyen cambios de color como el blanco (los puntos son más difíciles de ver en colores claros), pero el resultado no está nada mal y, personalmente, nos gustan los colores claros.

¿Y vosotr@s, también hicisteis algún regalo hecho a mano para el día del padre?

Bolsito con boquilla

Mi madre no para de hacerme encargos. En vez de decidirse de una vez a aprender ganchillo o macramé, nos pide a Marina y a mí que le hagamos un gorrito, un cuello, una pulsera o un bolsito/neceser para llevarse en los viajes y escapadas. La verdad es que no me quejo. Es una buena oportunidad para practicar y aprender nuevos patrones, o para crear algunos. Y lo mejor es que no puede quejarse del resultado ni reclamar que sus pedidos se terminen más rápido. Una hace lo que puede y, si encima es el primer bolsito y se está lanzándo a crear un patrón proio, no puede esperar que su demanda sea satisfecha en tres días.

Finalmente lo acabé en dos meses. Ella escogió los colores y el material (100% algodón) y luego a mí me tocó el largo y lento trabajo de inspirarme viendo modelos de monederos con boquilla por internet. Finalmente me decidí a seguir más o menos el estilo vintage que diseñó hamoraima (la verdad es que cualquiera de los monederos que teje esta chica me gustan mucho). Pero me apetecía crear un diseño más o menos original y además el tamaño y forma de la boquilla era diferente, así que tuve que improvisar bastante por el camino.

Me puse manos al ganchillo y, después de hacer y deshacer mil veces, salió esto:

Mi madre quedó contenta, aunque yo me he quedado con las ganas de probar ideas nuevas que me han ido surgiendo por el camino. Quizás me animo a hacer otro. Puede que esta vez sea más pequeño; del tamaño de un monedero.

Como el resultado nos ha gustado mucho, hemos decidido incluir este bolsito en nuestra tienda. También hemos creado un patrón para los que queráis animaros a hacerlo con vuestras manos. Podéis encontrarlo aquí o clicando en la imagen de abajo. No os asustéis por lo que he dicho antes. Tardé tiempo y esfuerzo en hacerlo pero porqué también estaba diseñándolo. En realidad el patrón es sencillo y bastante rápido de tejer.

Por cierto, ¿ya sabéis cuál ha sido el próximo encargo de mi madre?

Con esta entrada colaboro con el día de la madre del blog Hecho para peques.

Cuello con punto trigo

Marina está preparando un regalo especial y no tiene tiempo de actualizar, así que hoy me toca otra vez a mí enseñaros algo de lo que hemos hecho estos últimos meses. Aprovechando que aún estamos en invierno (aunque por aquí el frío no aprieta), se me ha ocurrido mostraros otro de los cuellos que realicé para la família, esta vez para mi madre. Quizás os sirve de idea para haceros vuestro propio cuello de ganchillo (o encargarlo aquí 😉

El punto de este cuello combina puntos altos y puntos garbanzos con un resultado de espiga que le da un toque diferente. Pero no solo escogí este tipo de punto porque me parecía original, sino también porque combina bien con el gorro que hice hace un tiempo atrás.

Como era mi primer cuello de dos vueltas, me salió más largo de lo esperado. Como veis, dándole dos vueltas alrededor del cuello queda bastante largo y, ahora que la lana se ha dado un poco, ¡mi madre incluso puede ponerselo dándole tres vueltas! Aún así sigue quedando muy bien y, sobre todo, cumple su función: Abrigar.

¡Y más pulseras!

¿Os acordáis de mi primera pulsera de macramé? ¿Y de las pulseras recicladas que hice con hilos de poliéster? Pues la serie no acaba aquí: ¡Ahora llega la pulsera en espiral!

La idea base era recuperar las pulseras cuadradas con hilos de plástico multicolor que se pusieron de moda en el colegio durante los noventa. Modificando los materiales y añadiendo unas cuentas plateadas me pareció que el resultado mejoraba bastante.

Lo complicado de esta pulsera es acertar con el tamaño. Al ser un cierre no ajustable, hay que dejar suficiente margen para que las bolitas no se inquen en la muñeca y no dejar demasiado para que la pulsera no baile a lo largo del brazo. Pero ya se sabe que esto va al gusto de cada uno.


Si te ha gustado la pulsera, entra en la tienda y haz un pedido. ¡Aprovecha las rebajas!