Tutú

Cotilleando tutoriales en Youtube me enamoré de un nuevo proyecto, y es que el canal de Ayuama Crochet siempre me deja con ganas de coger el ganchillo y ponerme a hacer cosas nuevas. Esta vez, puse a prueba mis habilidades para lograr un hermoso vestido.

En general, cuando tejo me cuesta empezar proyectos que consistan en prendas de ropa. No se porque pero me da la sensación de que hacer un vestido o un jersey ocupa mucho tiempo y entonces me aburriré y no lo terminaré. Un ejemplo de ello es una manta que empecé hará un año, creo que no tengo ni la mitad hecha… ¡pero es que hay tantas otras cosas que quiero hacer!

Los proyectos que ocupan entre dos o tres semanas son mis preferidos. Supongo que soy demasiado impaciente y cuando empiezo algo ¡no puedo esperar a verlo terminado! Por este motivo el vestido tutú que Ayuama Crochet propone en su tutorial me va como anillo al dedo.

Este proyecto es bastante sencillo, en un principio simplemente has de ir repitiendo el punto abanico para hacer un top como este:

Después, ni tan solo necesitas saber coser, solo hacen falta nudos para sujetar las tiras de tela entre los huecos del top. Y para la espalda, una cinta basta para sujetar, ajustar y decorar el vestido.

Para la parte de arriba del vestido usé el hilo de algodón sintético que me sobró del bikini que hice para mi prima. No es un material de alta calidad pero se lava fácilmente y, teniendo en cuenta que los niños son los expertos de las manchas, me pareció buena idea aprovecharlo. Para la parte de abajo, compré una tela fácil de cortar y manejar, puesto que para poder hacer cientos de tiras y después anudarlas al vestido, usar un tejido delicado no sería nada práctico.

Quedría volver a ser niña para poder estrenar este vestido… ¡me encanta!

Bikini Triangular

Tengo una prima que desde hace un tiempo vive en Holanda, se llama Noelia y le encanta la playa y el surf, quizás por eso está deseando volver pronto a Barcelona. Os cuento esto porque aún estando lejos, gracias a las redes sociales, ella nos sigue de cerca y hace unos meses me contactó para proponerme una idea: hacer un bikini a croché. De aquí salió el Bikini que os enseñé en el post anterior. La idea me encantó así que rapidamente (una vez terminado el mío) me puse a hacerle uno a ella. El resultado podeís verlo aqui.

Para este bikini utilicé el mismo tipo de hilo y patrón que en el anterior bikini, con la única diferencia que para la parte de arriba me he basado en una técnica diferente, la cual aprendí en el Video Tutorial de Carmen Espin.

Con este otro patrón la copa del bikini queda más definida, por lo que se ajusta mejor. A mi parecer este modelo es mejor para las personas con menos pecho, o para aquellas que les guste que la marca del sol sea lo más mínima posible. ¡Espero que mi prima lo disfrute!

Y vosotras ¿Ya teneis bikini?

Gorro Arco Iris

Yo tenía un gorrito que me ayudó a mantener mis orejas y cabeza bien calentitas durante el camino hacia el campo base del Annapurna. Después de esa experiencia en Nepal, no lo necesité más, pero me hizo un servicio tan bueno durante esos diez días de caminata que decidí que me acompañaría aunque no lo necesitara. Lo até a un bolsillo de mi mochila y ahí se quedó, hasta que un mal día, en India, lo olvidé colgado en la puerta de un hostal. He olvidado muchas cosas en los hostales y ese gorro es una de las que más me dolió perder, sobre todo cuando lo volví a necesitar en Ladakh.

El desaparecido y la despistada.

Aunque no soy mucho de llevar gorros y no suelo ponermelos para pasear por la ciudad, sí que me gusta llevar uno puesto cuando voy por la montaña o las temperaturas son considerablemente frías, pues llevar la cabeza abrigada cuando ahí fuera está nevando es esencial para que no agarre un resfriado. Por ello, a falta del gorrito nepalí, decidí hacerme un gorro para no pasar frío por el Pirineo catalán durante las vacaciones de Navidad. Además aprendería un nuevo punto y, por primera vez, utilizaría el ganchillo para crear algo para mí. Así es como nació este gorro multicolor.

Ya no lloro por las noches recordando a mi gorro nepalí. Los colores y el tacto de este nuevo gorrito son tan bonitos que una no puede dejar de sentirse un poco más alegre cuando se mira en el espejo con él puesto. Es cómodo, bonito, suave y está hecho a mano por una misma. ¿Qué más se puede pedir?

Para crear este gorrito seguí este tutorial. Aunque está en inglés, es un punto muy fácil y, con un poco de atención, se puede aprender a hacerlo sin ni siquiera entender inglés. La verdad es que hacer este gorro no tiene mucho misterio. No hay disminuciones, ni aumentos ni puntos complicados. A buen ritmo y con una lana para ganchillo del 5 o 6, este gorrito está listo en poco más de 4 horas. Pero si aún no te animas a hacerlo tu misma, puedes encargarlo aquí. ¡Aprovecha ahora que estamos de rebajas! Además, tengo muchas ganas de hacer más gorros y estaré la mar de contenta de hacer uno para ti.

Tengo una hermana guapísima y el gorro le queda mucho mejor. ¡Pero pobre de ella que me lo quite!